Ahmadinejad dice que Irán está abierto a la diplomacia
TEHERAN.- En un sorpresivo giro, el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, dijo ayer que la diplomacia es la única vía para solucionar el conflicto con Occidente por su polémico plan nuclear.
La afirmación llegó apenas un día después de que venciera un plazo para que Teherán aceptara un paquete de incentivos a cambio de reducir sus actividades de enriquecimiento de uranio y de que el propio mandatario dijera que Irán no está dispuesto a renunciar a su plan nuclear.
"Somos serios en las conversaciones y queremos un diálogo basado en la ley que arroje resultados prácticos -dijo ayer Ahmadinejad-. Así que esperamos que las otras partes sean igual de serias."
Las declaraciones se conocieron un día después de que el mandatario iraní afirmó que su país "no renunciará ni a un ápice" de su derecho a desarrollar un programa nuclear.
La respuesta de Washington no se hizo esperar. "Por si [Ahmadinejad] no se dio cuenta, estamos tratando de hablar con ellos", dijo la vocera de la Casa Blanca, Dana Perino.
"La puerta está abierta, sólo necesitan atravesarla y suspender su enriquecimiento de uranio", agregó.
En una reunión con el negociador nuclear iraní, Said Jalili, en Ginebra el 19 de julio, el llamado grupo 5+1, constituido por los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) -Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China- más Alemania, había dado un plazo informal de dos semanas para responder a una oferta para que renuncie a su plan nuclear.
Esa oferta contenía medidas de cooperación económica y política a cambio de la suspensión de las actividades de enriquecimiento de uranio por parte del régimen islámico.
El presidente iraní minimizó la importancia del vencimiento del plazo y recordó que el grupo 5+1 aún no había contestado a una contraoferta hecha por Irán al paquete de incentivos.
"Durante mucho tiempo hemos dicho que siempre estuvimos dispuestos a negociar y hablar, pero las cuestiones que hay que debatir son muchas", explicó Ahmadinejad.
Estados Unidos y sus aliados europeos temen que, bajo el manto de un programa de energía atómica con fines pacíficos, el régimen islámico esté desarrollando armas nucleares. Irán, el
cuarto productor de petróleo del mundo, niega las acusaciones.
El vencimiento del plazo dejó expuesto a Irán a recibir una cuarta ronda de sanciones por parte del Consejo de Seguridad de la ONU. Así lo manifestó anteayer la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y lo ratificó ayer el vocero de la misión norteamericana ante la ONU, Richard Grenell.
"Es claro que el gobierno de Irán no obedeció el pedido de la comunidad internacional de bloquear el enriquecimiento de uranio y no está siquiera interesado en intentarlo", dijo ayer Grenell. "Todo esto no deja al Consejo [de Seguridad] otra opción que aumentar las sanciones", añadió.
En la misma dirección, la canciller israelí, Tzipi Livni, urgió ayer a las potencias occidentales a que reaccionen rápido y aprueben nuevas sanciones contra Irán.
"La comunidad internacional está siendo observada no sólo por Irán, sino también por los vecinos de Irán. Y las dudas de la comunidad internacional son percibidas como debilidad", señaló Livni, que en las próximas semanas podría suceder a Ehud Olmert al frente del gobierno israelí.
Pese a la presión de la Casa Blanca e Israel, fuentes norteamericanas y europeas indicaron que el plazo de dos semanas no era estricto.
En ese sentido, el jefe de Política Exterior de la Unión Europea (UE), Javier Solana, discutirá en los próximas días con Jalili la contraoferta hecha por Teherán, según informó ayer el vocero del jefe de la diplomacia europea.
En tanto, el presidente sirio, Bashar al-Assad, realizó el fin de semana una visita de dos días a Teherán, después de que el pasado 12 de julio su par francés, Nicolas Sarkozy, le pidiera que convenciera a Irán de aportar "pruebas" de que no está desarrollando armas nucleares.
Sin embargo, el mandatario sirio desestimó que cumpla funciones como "enviado" de países occidentales, pero sostuvo que puede asumir un rol para desactivar en el futuro el litigio.
"No soy un mediador ni un enviado y no traigo ningún mensaje de parte de los occidentales", dijo Al-Assad en una conferencia de prensa que brindó junto a Ahmadinejad.
"Mi visita no es por la cuestión nuclear, sino que el asunto nuclear siempre forma parte de cualquier conversación con los responsables iraníes", dijo Al-Assad.
El objetivo de Siria, sostuvo, es "comprender ante todo la posición iraní y luego delinear si existe la posibilidad de tener un rol o no".
Agencias AP, AFP, ANSA, EFE y DPA
nota tomada de: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1036226
4.8.08
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